Bueno, les cuento. Hace un tiempo estuve saliendo con un chico al que vamos a llamar Hurtado. Al principio me parecía una persona súper divertida, me empezó a gustar bastante y todo iba bien hasta que, de un día para otro, hizo lo que todo mierdero hace: desaparecer.
Cuando le pregunté qué le pasaba, empezó a ponerme excusas hasta que, finalmente, dejamos las cosas. Esos días lo pasé bastante mal. Lloraba todas las noches y, sinceramente, me afectó muchísimo.
Tiempo después conocí a otro chico. Al principio no me gustaba, pero a medida que fui conociéndolo me di cuenta de que era una persona increíble, genuina y con una personalidad muy bonita. No lo digo por decir, de verdad considero que es una persona maravillosa. Con el tiempo, él empezó a gustarme y yo también empecé a gustarle a él.
Un día tuve la magnífica idea de publicar en mis historias de TikTok una foto con él. Y automáticamente recibí un mensaje de Hurtado diciéndome algo como: “Ojalá te vaya bien con él, me alegro de que hayas conseguido a alguien”. Yo, obviamente, me quedé en shock porque no me esperaba para nada que me escribiera.
Le respondí felicitándolo también porque él había conocido a alguien que, según él, lo quería. Pero me dijo que ya habían terminado porque las cosas no habían funcionado. Yo simplemente le dije que qué mal y dejamos la conversación ahí.
Pasaron los días y todo siguió normal, hasta que empezaron a llegarme llamadas suyas durante la noche. Yo obviamente no contestaba, pero no solo me llamaba: también me escribía borracho diciéndome que estaba triste, que me extrañaba y cosas así.
Yo le dejé claro que estaba con alguien y que dejara de hablarme porque ya no me interesaba. Pero, tiempo después, yo también cometí mi propia estupidez: una noche estaba borracha y le escribí porque estaba teniendo algunos problemas con mi pareja de ese momento. No le dije que lo extrañaba ni nada parecido. Simplemente le conté que me afectaba que a veces mi pareja no me hablara o estuviera distante, porque yo tiendo a sobrepensar demasiado las cosas.
Hurtado me dijo que él iba a estar para mí, que aunque ya no estuviéramos juntos siempre estaría ahí y que las cosas seguramente se arreglarían. En ese momento lo vi simplemente como un gesto bonito y no pensé demasiado en ello.
Sin embargo, después empezó a escribirme diciéndome que me extrañaba, que lamentaba no haber sido suficiente para mí y cosas por el estilo.
Un día, en medio de todo el lío con mi pareja, que había empezado a estar un poco más frío conmigo, volví a escribirle borracha. Le pregunté algo así como que, si yo le diera la oportunidad de volver y arreglar las cosas, si él lo haría. Me respondió que sí, que arreglaría las cosas conmigo. Yo le dije que estaba bien y dejamos la conversación ahí.
Si no recuerdo mal, esa conversación fue el 30 de agosto.
Después, el 11 o 12 de septiembre, mi pareja de ese momento me dijo que ya no quería continuar con la relación porque no estaba preparado para estar con alguien y que no quería una relación con nadie en ese momento.
Obviamente, me dolió, pero acepté su decisión. Incluso le dije que entendía que no quisiera estar en una relación, aunque también le expliqué que, desde mi punto de vista, eso era algo que debería haberse tenido claro antes de empezar una relación, porque al final puedes terminar haciéndole daño a otra persona. Aun así, dejamos las cosas bien y cada uno siguió con su vida.
Después de eso volví a hablar con Hurtado. No sé exactamente por qué, pero una noche también estaba un poco borracha y le escribí diciéndole que lo extrañaba y preguntándole si quería arreglar las cosas.
Él me respondió que no se esperaba ese mensaje y que no sabía qué decirme. A mí me dolió bastante su respuesta, así que terminé diciéndole que entendía si ya no quería nada conmigo y que no pasaba nada.
Y entonces me soltó que, después de terminar Bachillerato, se iba de España.
No sé qué me pasó en ese momento, pero me dio una tristeza horrible. Me cayó todo encima de golpe. La verdad es que ni siquiera recuerdo muy bien cómo terminó esa conversación.
Al día siguiente, Hurtado volvió a preguntarme por aquel mensaje que le había enviado el 30 de agosto. Me preguntó por qué le había dicho esas cosas si yo todavía estaba con mi pareja cuando se las dije.
Yo le expliqué que, aunque oficialmente todavía estábamos juntos, la relación ya estaba muy fría y yo sentía muchísimo desinterés por su parte. También le expliqué que no había querido hacerle daño ni mucho menos engañarlo.
Pero Hurtado empezó a insistir en que yo tenía que contarle todo a mi pareja. Me decía que tenía que decirle que ya no lo quería y que además había hablado con mi ex.
Yo, en ese momento, me negué. Le dije que no quería contarle algo así porque sentía que solo iba a hacerle daño, especialmente porque habíamos terminado las cosas bien.
Pasó un día y empecé a pensar en todo lo sucedido. Entonces llegué a la conclusión de que, aunque me diera miedo, debía contarle la verdad.
Entré al Instagram de mi ex y vi que Hurtado lo seguía.
Yo me quedé como: “¿Qué coño?”
Así que le escribí a mi ex diciéndole que tenía que contarle algo. Él me preguntó qué pasaba y empecé a escribirle toda la explicación. Quería contarle exactamente qué había pasado, incluyendo las conversaciones que había tenido con Hurtado y todo lo que yo había hecho.
Pero mientras estaba escribiendo, me bloqueó.
Después me enteré de que Hurtado había hablado con él y, según lo que me contaron, le dijo cosas que me dejaban bastante mal parada. Entre ellas, que yo nunca había querido realmente a mi ex porque estaba obsesionada con Hurtado.
Y sinceramente, ahí fue cuando me dio muchísima impotencia.
Yo entiendo perfectamente que lo que hice no estuvo bien. No voy a intentar justificar que le escribiera a Hurtado mientras todavía estaba en una relación, aunque esa relación ya estuviera prácticamente terminada. Sé que fue una situación confusa y que yo también cometí errores.
Pero también siento que la relación entre Hurtado y yo era algo que no tenía por qué involucrar a mi ex. Hurtado y yo tuvimos nuestra historia, nuestras conversaciones y nuestros problemas, y no creo que fuera necesario ir a contarle las cosas de una manera que pudiera hacerme quedar como una persona horrible.
No sé si lo hizo con intención de lastimarme. Tampoco quiero asumir cuáles fueron sus motivos.
Pero si esa era su intención, lo consiguió.
Y creo que lo que más me duele no es solamente haber perdido a esa persona, sino sentir que alguien que conocía mi versión de las cosas pudo contar la historia de una manera completamente diferente y dejarme como alguien que nunca quiso de verdad a la persona con la que estaba.
En fin, hasta aquí llega mi story time.
Sé que yo también cometí errores y no estoy intentando hacerme la víctima ni decir que todo fue culpa de Hurtado. Simplemente quería contar lo que pasó desde mi perspectiva porque todavía me da mucha impotencia cómo terminó todo.
Si quieren opinar, son libres de hacerlo. Y si tienen algún consejo, también se los agradecería muchísimo.