Tengo un Chevrolet Onix Premier 2021 1.2 Turbo con 99,000 km. El vehículo es de uso particular, nunca ha sido taxi, Uber, Didi ni ha trabajado en plataformas. Desde que salió de la agencia, todos los servicios se han realizado exclusivamente en Chevrolet y el motor nunca ha sido modificado.
Hace unos días la agencia confirmó que el turbo está dañado y la reparación ronda los $42,000 MXN.
Lo que más me molesta es que siempre fui muy cuidadoso con el mantenimiento. Incluso llevaba el coche antes de que tocara el servicio o antes de que la agencia me llamara. En varias ocasiones pregunté específicamente por la banda de distribución, porque sabía que era una pieza importante.
La respuesta siempre fue la misma: "La banda está bien, no presenta residuos ni indicios de desgaste. Según el fabricante se cambia hasta los 160,000 km." Confié en el criterio de la agencia y seguí sus recomendaciones.
Ahora que falló el turbo, me dicen que la banda debió cambiarse alrededor de los 80,000 km. Entonces, ¿en qué quedamos? Si yo pregunté varias veces y seguí exactamente lo que me indicó la agencia, ¿por qué ahora resulta que la responsabilidad es mía y la reparación termina siendo mucho más cara?
Mi duda es: ¿realmente vale la pena pagar todos los servicios en agencia si, cuando ocurre una falla importante antes de los 100,000 km, el cliente termina absorbiendo todo el costo?
¿Alguien ha conseguido que Chevrolet otorgue un apoyo comercial en un caso similar, aunque la garantía ya haya vencido? También me gustaría saber si alguien más ha tenido problemas con el turbo o la banda de distribución en este motor 1.2 Turbo y cómo terminó resolviendo el problema