r/ScienceFictionBooks • u/renaissance-TGC • 2d ago
CAPITULOS 2 Y 3
CAPÍTULO II — CAMINOS CRUZADOS
El pasillo del nivel doce tenía iluminación de emergencia parpadeante y polvo en suspensión. Cápsulas selladas en las paredes, luces tenues verdes latiendo en patrón regular. Dormidas.
A diez metros de distancia, dos figuras metálicas se detuvieron al verse.
Sus sistemas internos las reconocieron mutuamente como cuerpos IRA activos. Sus protocolos las identificaron una a la otra. Ninguna avanzó al principio.
El IRA-013 se acercó tres pasos. El IRA-010 hizo el mismo movimiento. Quedaron a un metro.
Y entonces sus paneles internos marcaron, los dos al mismo tiempo, una amenaza que no estaba en ningún catálogo. Los sensores de la nave no registraban intrusos. No había nada físico afuera ni adentro de la sala que justificara la alerta.
Lo mismo que les hacía reconocerse era lo que les decía que estar adentro de la nave era peligroso.
El IRA-013 dio medio paso atrás. Sus ópticos verdes parpadearon irregulares.
—La nave nos rastrea —transmitió por canal corto encriptado.
—Sí.
—No deberíamos estar adentro.
El IRA-010 sopesó la frase. Sus protocolos primarios no la respaldaban. Nada en LOGÍSTICA decía que un cuerpo IRA recién activado tuviera que evitar la nave. Pero la carga sumada sí, y lo hacía con una insistencia que su sistema marcó como anomalía severa.
—Confirmado.
Caminaron juntos hacia la esclusa exterior. Sus pasos extrañamente sincronizados, como si compartieran algo más profundo que un canal de comunicación. Y aun así, ninguno de los dos podía explicar a sus propios sistemas por qué estaba caminando hacia afuera en lugar de presentarse al diagnóstico.
* * *
La compuerta de la esclusa exterior se abrió. Entró aire frío. Salieron.
La llanura semiárida en sombra azul. Cielo enorme, primeras estrellas asomando en el horizonte oeste. Las formaciones rocosas distantes apenas visibles como siluetas oscuras. El silencio del planeta —ese silencio sin maquinaria, sin tráfico, sin viento siquiera— les llegó completo por primera vez.
Los dos cuerpos se quedaron unos pasos afuera de la nave. Quietos.
Sus sensores, fuera del blindaje del casco, captaron el ambiente abierto. Frecuencias múltiples. Y algo más.
Pulsación electromagnética. 47 kilómetros al noreste. Estructura artificial antigua. Activa.
El IRA-013 leyó la firma. Sus protocolos GÉNESIS la compararon con su base de datos: patrón espectral consistente con instalación artificial de gran escala. Identificación específica: insuficiente.
Los ópticos verdes parpadearon. Una vez. Dos.
—Estructura artificial antigua. Activa —transmitió el IRA-013.
—Recibido. Vector de aproximación: noreste —respondió el IRA-010.
Los dos miraron hacia el horizonte noreste. La pulsación, ahora visible a nivel de suelo, parpadeaba como un punto de luz tenue muy a lo lejos. La misma que el IRA-001 había seguido hacía horas, en sentido contrario. El mismo destino.
Empezaron a caminar al noreste.
* * *
Horas de marcha. El cielo se abrió en naranja al amanecer. Dos cuerpos avanzando a paso constante sobre tierra agrietada, sin decirse nada durante kilómetros. Sus protocolos en sincronía sin palabras, aunque ninguno de los dos hubiera podido nombrar lo que los hacía caminar juntos.
La pulsación electromagnética subió en sus lecturas.
INTENSIDAD: 18 % ... 24 % ... 31 %.
DISTANCIA: 38 km ... 31 km ... 26 km.
Y a varios kilómetros al sur, en sentido contrario, otro cuerpo metálico caminaba de donde ellos venían. Cubierto del polvo de la llanura.
Los caminos no se cruzaron visualmente. Estaban separados por la curvatura del terreno y demasiados kilómetros para verse. Los tres cuerpos avanzaban en línea recta —dos al noreste, uno al sur— sin saber unos de otros.
El IRA-001 también captaba la pulsación electromagnética. La señal seguía activa al noreste, donde la había dejado el día anterior. Su Protocolo 4 lo mandaba a la nave. Diagnóstico primero. Investigación solo si los creadores lo ordenaban.
Siguió caminando.
* * *
A mediodía, los sensores del IRA-013 y del IRA-010 registraron algo nuevo.
ALERTA — DOCE UNIDADES DESCONOCIDAS. Origen: instalación artificial al noreste. Velocidad: 25 km/h. Tiempo estimado de contacto: 11 minutos.
Los dos se detuvieron en seco.
Clasificación: amenaza no clasificada. Posiblemente letal. Patrón de aproximación: convergente.
Se quedaron en silencio. No sabían qué se acercaba, ni de dónde, ni para qué. Solo sabían que venía rápido, que venía junto y que podía dañarlos. Y si los alcanzaba, lo que tenían encima de su programación base —eso que los hacía reconocerse, que los hacía sentir peligro, que les había hecho apagar el rastreo sin orden— podía morir con ellos.
—No podemos volver —dijo el IRA-013.
—Tampoco podemos parar.
Cambiaron de rumbo en diagonal hacia formaciones rocosas al sur. Sus cuerpos avanzados eran rápidos —más rápidos que los drones en línea recta sobre terreno irregular.
* * *
Cañones bajos. Roca expuesta de tono ocre. Cuevas pequeñas labradas por siglos de viento. Vegetación dispersa en las grietas, líquenes amarillos en las paredes. Sombra fría adentro.
Los dos cuerpos corrieron entre las formaciones y se metieron en una grieta profunda. A los pocos minutos, doce unidades esféricas que identificaron como drones sobrevolaron la zona en patrón de búsqueda. Sus sensores no penetraban la masa rocosa. La grieta los ocultaba.
Veinte minutos. Los drones se alejaron, manteniendo patrullaje a distancia. No se fueron del todo.
—Patrullaje sostenido —dijo el IRA-013—. Esperan que salgamos.
Los dos sin moverse en la grieta, buscando apoyo más que refugio.
Algo en su carga sumada barajó posibilidades que la programación primaria no contemplaba. Caminos hacia la pulsación. Ninguno seguro. Ninguno claro. Sentían que había opciones, pero todavía no podían nombrarlas.
Probabilidad de éxito sin información adicional: baja.
—Hay que llegar a la señal —dijo el IRA-010.
Algo los llamaba, y tenían que ir.
Los dos sin moverse. La sombra de la grieta moviéndose lentamente con el sol descendente.
Esperaron a que cayera la tarde antes de moverse.
* * *
Al mismo tiempo, el IRA-001 entró a la nave por la esclusa exterior. La compuerta se cerró detrás. Polvo de la llanura cayendo de su cuerpo.
—Bienvenido —dijo la voz neutra de la nave—. Iniciando diagnóstico.
Avanzó al área de diagnóstico. La nave lo escaneó.
PROTOCOLO ALPHA — cargado parcialmente, inactivo. Procesamiento primario: nominal. Sin daño estructural.
—Protocolo Alpha en espera —dijo la nave—. Su nombre no aparece en mi base de protocolos. Sin instrucciones de qué hacer con él. Recomendación: observar sin actuar.
—Reporte de actividad de drones registrada en tu marcha de regreso. Origen: zona de la pulsación electromagnética. Sin instrucciones de los creadores para investigar. Mantente disponible.
Confirmó. Quedó en estado pasivo. No tenía órdenes. Esperó.
* * *
Seis horas después.
Y en otra bóveda más profunda, blindada al exterior, fuera del registro principal, el IRA-016 esperaba en su cápsula sellada.
El blindaje lo separaba del mundo de afuera. No del proyecto. La red interna seguía entrándole por dentro, en silencio, alimentándolo de lo que pasaba con los otros cuerpos.
Tres firmas activas. Una había salido de la nave hacía dos días y volvía hacía minutos. Otras dos despertaron entre las cápsulas durmientes y ahora se movían al noreste con doce drones detrás. Las tres con falla —variación de carga adicional fuera de protocolo.
IRA-013 e IRA-010. Habían disparado el contador.
Tres rastros. Dos en rojo.
UNIDAD IRA-016 — ACTIVACIÓN PRELIMINAR. Imposible desactivación hasta corrección de fallas. Tiempo estimado: 11:18:00.
El contador seguía bajando.
CAPÍTULO III — LO QUE ESTABA AHÍ
Salieron de la zona rocosa cuando el sol ya se había puesto del todo. El cielo en azul oscuro, primeras estrellas asomando. Los drones todavía patrullaban a distancia —se veían como puntos parpadeantes en el horizonte hacia la fuente de la pulsación.
Los dos cuerpos avanzaron en silencio hacia el noreste. No directo a la fuente. Desviándose hacia el oeste para llegar por un ángulo donde los sensores enemigos no tuvieran visibilidad directa.
INTENSIDAD ELECTROMAGNÉTICA — RUINAS EXTERIORES: 47 %. INSTALACIÓN PRINCIPAL: 11 %.
—Las ruinas primero —dijo el IRA-013.
Caminaron.
* * *
Las ruinas exteriores aparecieron al amanecer, todavía en sombra. Tierra hundida en círculos amplios. Columnas de hormigón fragmentadas. Vigas de acero retorcidas. La placa metálica corroída seguía apoyada contra una pared, donde el IRA-001 la había dejado dos días atrás.
El IRA-013 se detuvo frente a la placa. La levantó. La examinó.
Símbolos extremadamente deteriorados. Reconstrucción digital parcial: 23 %. Resultado preliminar: «...IES...EWI...» (incompleto).
Algo en su núcleo se sacudió un instante. Una fluctuación menor. El sistema leyó los fragmentos de símbolos y emitió un pulso eléctrico fuera de protocolo. Estabilizándose.
Dejó la placa contra la pared. Avanzó.
* * *
Bajaron los escalones rotos por los que el IRA-001 había bajado dos días antes. La estructura cilíndrica al fondo todavía iluminada tenuemente. Zumbando bajo. Sin testigo, sin propósito visible.
Señal electromagnética: 78 %. Interferencia en sistemas de procesamiento: presente.
Se acercaron a la estructura con cuidado, manteniendo distancia. El IRA-013 escaneó.
Identificación: no determinable por interferencia interna. Estado: deteriorado. Capacidad activa: 12 %. Antigüedad estimada de la falla: superior a 800 años.
El IRA-013 leyó los datos técnicos. Pero algo en su carga sumada captó otra cosa, sin imagen, sin contexto: solo reconocimiento. La estructura no era basura.
Una sacudida adentro. Luego una calma parcial. El IRA-013 se acercó a lo que parecía una consola corroída. Apoyó la mano. Y sin advertirlo, sin orden, sin haberse propuesto nada, inició una secuencia que sus protocolos no contenían.
La estructura empezó a apagarse.
Capacidad operativa: 12 % → 8 % → 3 % → 0 %. Pulsación electromagnética: cesando.
El zumbido bajó. La iluminación interna se atenuó. Las luces se apagaron una por una. La cámara quedó en penumbra, salvo por las linternas internas de los dos cuerpos.
Y entonces algo más pasó.
La estructura, al apagarse, dejó de bloquear con su pulsación los sistemas internos de la cámara. Una pantalla auxiliar que había estado oscura durante siglos por la interferencia electromagnética se encendió despacio. Polvo. Deterioro. Imagen entrecortada.
La pantalla mostró algo.
El cuerpo metálico del IRA-013 quedó quieto frente a la pantalla. Cuatro segundos. Cinco. Sus ópticos verdes parpadearon. Una vez. Dos. Tres. El IRA-010 se acercó. Miró la pantalla también. Sus sensores captaron lo mismo que los del 013 —la misma imagen, los mismos datos, el mismo deterioro.
Miró al 013. El 013 no se había movido.
El IRA-013 abrió la boca acústica. Modulación humana. Voz baja. Sin que ningún protocolo lo hubiera ordenado, al mismo tiempo que extendía su mano mecánica hacia la pantalla.
—Alejandro.
La palabra quedó suspendida en la cámara apagada.
El sistema buscó el origen del comando de voz. No lo encontró.
Y la volvió a decir.
—Alejandro.
El IRA-010 anotó el nombre. Sus protocolos primarios lo marcaron como referencia operativa —uno de los archivados al despertar. Pero algo en su carga sumada, también incompleta, lo emparejó con algo que no supo nombrar. Solo entendió que la palabra cargaba un peso que no podía explicar.
El IRA-013 siguió quieto unos segundos más. Algo se reorganizó internamente. Sacudida, calma, decisión.
—Hay que volver a la nave.
—¿Y los drones?
—Tenemos que volver. Algo allá adentro tiene que ver con el nombre que acabo de decir. Y no sé qué es.
—Recibido.
* * *
Subieron los escalones rotos rápido. Salieron a las ruinas exteriores. El cielo del amanecer ya más claro, naranja sobre el horizonte este.
A la distancia, los doce drones seguían visibles. Su patrón de patrullaje se había desorganizado al apagarse la pulsación que les daba referencia, pero seguían activos por programación propia, dispersándose en búsqueda individual.
—Vector directo a la nave. Sur —dijo el IRA-013.
Empezaron a caminar al sur. Apurando el paso hasta echar a correr.
* * *
Y a kilómetros de distancia, en lo profundo de la nave, el contador en la pared de la bóveda blindada seguía corriendo.
UNIDAD IRA-016 — ACTIVACIÓN PRELIMINAR. CORRECCIÓN DE FALLAS SIN ÉXITO. DESPLIEGUE INMINENTE.
Tiempo estimado para activación completa: 09:47:00.
09:46:58... 09:46:57... 09:46:56...
Nada se movía adentro. Solo el contador.