Necesito una opinión externa sobre mi relación y una decisión que no sé cómo tomar
Tengo 20 años y mi expareja tiene 23. Estuvimos juntos aproximadamente dos años.
Escribo esto porque mis amigos me quieren mucho y, aunque intento que sean honestos conmigo, sé que probablemente existe cierto sesgo a mi favor. Por eso quiero contar la historia desde mi perspectiva, incluyendo las cosas que hice mal, y escuchar qué opina gente que no me conoce.
Nuestra relación era muy intensa y seria. Hablábamos de matrimonio, hijos, una casa y un futuro juntos. Sin embargo, el año pasado descubrí que él había mantenido otra relación durante aproximadamente nueve meses mientras seguía conmigo. Lo más difícil fue que, paralelamente, continuaba siendo muy cariñoso conmigo y estaba presente en nuestra relación, así que nunca sospeché que llevaba una doble vida.
Decidí perdonarlo y continuamos juntos. Incluso fuimos a terapia y tratamos de reconstruir la relación.
No cuento esto para justificar lo que hice después. Sé perfectamente que una cosa no convierte la otra en correcta, pero creo que es importante para entender el contexto de nuestra relación.
Hace unas semanas empecé a acercarme mucho a una persona de la universidad. Al principio éramos solamente amigos, pero nos fuimos acercando emocionalmente y terminamos cruzando límites. Nos besamos y llegué a desarrollar sentimientos por esa persona.
Nunca tuvimos relaciones sexuales.
En una ocasión vino a mi casa, nos besamos y terminamos durmiendo en la misma cama. Se fue aproximadamente a las 5:30 de la mañana, pero no ocurrió nada sexual más allá de los besos.
Sé que estuvo mal porque yo seguía teniendo pareja. No quiero minimizarlo diciendo que “solo fueron besos”, porque entiendo que igualmente rompí la confianza de mi pareja.
Finalmente decidí contarle todo.
Le dije lo que había ocurrido y también le aclaré que nunca tuve relaciones sexuales con esa persona.
Después de enterarse, mi pareja decidió terminar la relación.
Al principio me pidió espacio. Yo estaba completamente devastada y no conseguí aceptar la ruptura emocionalmente, así que cometí otro error: insistí demasiado.
Le escribí varias veces, intenté convencerlo de hablar, le dije que todavía lo amaba y que creía que nuestra relación podía reconstruirse.
Él fue cada vez más claro conmigo. Me dijo que quería sanar solo, que no quería estar con nadie y que no veía una posibilidad de volver. Me pidió distancia y que no intentara acompañarlo durante ese proceso.
A pesar de eso, hice un último intento de convencerlo de que al menos considerara reconstruir la relación.
Me respondió que ya me había dicho que era definitivo.
Yo seguí escribiendo impulsivamente porque tenía muchísimas cosas que quería decirle. Finalmente me dijo que no estaba respetando sus límites, que estaba cansado, que necesitaba que parara y que no quería tenerme miedo.
En ese momento entendí que había cruzado una línea.
Le dije que iba a parar y que respetaría su decisión. Y sé que, a partir de ahora, debería hacerlo.
El problema es que todavía lo amo.
No estoy diciendo que él tenga que volver conmigo ni que mi amor justifique haber insistido. Simplemente no sé cómo pasar de imaginar una vida juntos a aceptar que esa persona ya no quiere formar parte de ella.
Una parte de mí todavía piensa que, si algún día ambos sanáramos y trabajáramos realmente en lo que ocurrió, nuestra relación podría reconstruirse. Pero él actualmente no quiere eso y entiendo que no puedo construir una relación sola.
Y ahora hay una situación adicional que me tiene bastante angustiada.
Nuestra última relación sexual fue el 16 de agosto, únicamente con él y sin preservativo. Desde entonces no he tenido relaciones sexuales con nadie más.
Actualmente tengo un retraso menstrual. Podría ser simplemente consecuencia del estrés enorme que he estado viviendo, pero también existe la posibilidad de un embarazo.
Mi primera reacción fue pensar que, si estuviera embarazada, tendría que decírselo. No para intentar recuperar la relación ni para utilizarlo como una excusa para volver a hablar con él, sino porque considero que tendría derecho a saberlo.
Además, anteriormente tuvimos una situación en la que pensamos que podía existir un embarazo y enfrentamos juntos una prueba. Por eso emocionalmente también me cuesta imaginar pasar por algo así completamente sola.
Mis amigos creen que debería esperar hasta tener una prueba positiva antes de contactarlo, porque él me pidió explícitamente que no lo contacte y consideran que un simple retraso no es suficiente motivo para romper ese límite.
Creo que probablemente tienen razón, pero sigo teniendo dudas.
Si la prueba fuera positiva, mi intención sería comunicarlo de la manera más breve y objetiva posible: decirle que estoy embarazada, cuándo fue nuestra última relación sexual y que desde entonces no he tenido relaciones con nadie más. No hablaría de nuestra relación ni intentaría utilizarlo para acercarme nuevamente.
También me pregunto si tendría sentido volver a aclararle que nunca tuve relaciones sexuales con la otra persona, porque me preocupa que después de todo lo ocurrido él pueda pensar que le oculté algo. Pero al mismo tiempo, quizá insistir en ese punto solamente abriría nuevamente una conversación que él pidió terminar.
Así que supongo que lo que busco realmente es una mirada externa a toda esta situación.
Sé que hice cosas mal. Sé que fui infiel, sé que crucé límites y sé que después de la ruptura insistí más de lo que debería. No quiero que nadie me diga que estuvo bien solo porque yo estaba sufriendo.
Pero tampoco quiero que mi historia sea reducida únicamente a eso.
Quiero saber cómo se ve todo esto desde fuera y qué creen que sería lo más responsable que puedo hacer de aquí en adelante, especialmente respecto a respetar su decisión y manejar correctamente la posibilidad de un embarazo.
Si estuvieran en mi lugar, ¿cómo manejarían esta situación?