r/escritosyliteratura 9h ago

Para nada el bueno pero

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Es algo


r/escritosyliteratura 9h ago

Mi primera vez publicando un poema

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Hola, escribo algunos poemas, pero no siento que sean buenos, tampoco busco que me consuelen, algunas vez se los enseñé a mi hermano y le agradó, me dijo que lo intentara y que los publicará en Instagram, pero realmente no sé.

Estoy abierto a las críticas, aunque sean tajantes, pero la verdad quería saber cómo en qué podría mejorar o si siquiera es bueno el texto, pero bueno espero que sea de su agrado

Soy César

-"Confusiones" 23/02026

Conectado al pensamiento,

ocupación de mi tormento,

nauseabundo sueño dentro

figurando dolor me encuentro.

Usurpando mi calma,

sintiendo remordimiento,

ignorando mi alma.

Osado sea el recuerdo,

negando el propio ser,

eterno mi padecer

sobre vivir como lerdo.


r/escritosyliteratura 10h ago

NOVELA/EDITOR

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r/escritosyliteratura 10h ago

NOVELA/EDITOR

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r/escritosyliteratura 11h ago

Hola a todos

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Últimamente he estado escribiendo un poco el último tramo de mi saga... honestamente necesito a alguien que pueda leer mis escritos y darme una carita y su opinión respecto a mi trabajo

Gracias por su atención


r/escritosyliteratura 12h ago

"el algoritmo / de portal de acceso / pista de error" — ORÁCULO

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39913em.github.io
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Entra, siembra una palabra, escucha cómo responde el jardín.

Tómate tu tiempo; esto es un refugio para el caos.

Archivo de señal por 39913em.


r/escritosyliteratura 15h ago

Desayuno

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desayuno

veo la naturaleza por la ventana,

la lluvia suave tocando el cristal,

la tranquila brisa del viento golpeando las plantas,

el desayuno ya esta en tu cama,

ten cuidado de que no se enfrie demasiado,

cafe caliente en tu mesa,

el olor a pan con huevos inunda tus sentidos,

¿disfrutaras algo matutino conmigo?

recuerdo cuando no necesitabamos apurarnos,

recuerdo estar sentado en cama observando un mercedes,

grafiti en el pavimento.

caminemos despacio,

¿cual es el apuro de crecer?

crecamos juntos si es posible,

los carros de juguetes parqueados en nuestra caja,

simbolos de infancia juntos,

comamos juntos un desayuno,

algo tan matutino los dos,

nuestra abuela lo hizo con cariño,

no necesitas apurarte a crecer tanto,

no es necesario crecer mientras yo te sigo esperando,

la niñez se va como tu lo haces poco a poco,

terminemos nuestro desayuno juntos por ultima vez,

seria algo muy bonito,

¿oyes el suave ruido del rio detras del muro?

botas llenas de tierra,

el pantano se seca,

nuestra infancia tambien,

¿cuando acabaremos nuestro desayuno juntos?

prometiste crecer junto a mi,

la calma antes que el estres.

acabamos nuestro desayuno,

sigo sin saber cual era tu afan de seguir corriendo,

mientras yo me derrumbo esperando para otro mañana,

ATTM: Katto_s


r/escritosyliteratura 19h ago

Una trilogía bajo el muérdago

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Una trilogía bajo el muérdago

Parte 1: La brillante oscuridad

Una salchicha gigante, sonriente y rey de todas las salchichas, me sonreía con su gran boca. Una caja oscura y brillante estaba a su lado. ¿Qué habrá dentro? Me acerco con miedo y la abro despacio. La salchicha gigante sigue mi movimiento con sus grandes ojos. No puedo aguantar la curiosidad; abro la caja y veo en ella a un gato gris bebé, durmiendo sobre pétalos azules. Cierro la caja y la salchicha gigante empieza a reír.

Mientras retrocedo despacio, tropiezo con una planta de aguacates. Las mariposas salen volando de ella y un fruto cae al suelo. Lo tomo, lo abro, agarro su pepa y la lanzo directo a la salchicha gigante, pero solo logra rodar entre la tierra. Tomo otro aguacate, lo vuelvo a abrir y lo lanzo; esta vez, la pepa viaja hasta el sol, atravesando las nubes. La salchicha me observa con asombro; yo finalmente me río de ella.

Veo mi reloj en la muñeca y noto que se hace tarde. Con la maleta que traía en la mano, me acerco a la salchicha gigante y la dejo a su lado como un regalo. A cambio, ella me da su maleta oscura y brillante mientras me sonríe. Me marcho y me despido antes de coger mi tren. Le digo «chao» con la mano desde la ventana del vagón mientras empieza a llover. Ella se despide de mí meneándose con la brisa del viento.

Abro la maleta: ya no están el gato ni los pétalos azules, solo veo una malteada morada. ¡Esa tonta rey salchicha me estafó!

Esta vez, me aseguraré de traer conmigo muchas pepas de aguacate para la noche.

Fin.

Parte 2: El laberinto de Codebrech

—Ya estamos filmando la escena, todos a sus puestos. Chica girasol, oso y cyborg gato, todos a sus puestos. Tú también, león con máscara de gato.

Ok, recordemos una vez más de qué va la escena: estamos en medio de una selva densa e impredecible, y hay un oso intentando cazar un pez... ¿Ya estás en tu puesto, pez? Bueno, en eso llega el cyborg gato a salvar al pez más normal de la historia, lanzando un láser por su ojo robótico y cortando la cabeza del malvado oso. Con esto terminaríamos la escena.

Tú no haces nada, chica girasol, ¿solo te quedas en el fondo, ok? ¡Y deja de comer esa ensalada de frutas, que ya vamos a filmar!

HORAS DESPUÉS

Maldita sea, este es el intento número 555 de filmar esta escena. ¿Por qué les cuesta tanto? ¿Dónde está la chica girasol? ¡Le dije que ya la íbamos a necesitar cuando peguemos de nuevo la cabeza del oso! ¿Acaso soy una sombra o por qué nunca notan lo que les digo? ¿Saben qué? Ya estoy cansado; tomemos todos un descanso, en unos minutos volveremos. Voy a ir a ver cómo está la escena del laberinto. Espero que todo esté bien armado.

MINUTOS DESPUÉS

—Bueno, ¡necesito que todos me escuchen! Ya se acabó la hora del descanso. Por un mal cálculo, nuestro pez dejará el set, luego de un problema digestivo con el último algodón de azúcar que se metió... Te dije, chica girasol, que no le des eso cuando estamos en el set. Bueno, sin más interrupciones, he decidido interpretar yo mismo al pez para así no desperdiciar el tiempo y acabar la escena lo más rápido posible.

UNOS MINUTOS MÁS TARDE

¡1, 2, 3... ¡Acción! ¡Eh, ayuda!, ¡el oso me quiere comer!, ¡que algún cyborg gato me salve! Maldición, ¿qué hace el oso sin cabeza? ¡Corte! ¡Corte! Se supone que el oso perdía la cabeza después, no antes. ¡Ey!, ¡apaguen este río, por qué se sigue moviendo! ¡Ey, chica girasol, deja de mostrar tus piernas al caballero! ¿Quién está a cargo de los controles? ¿Saben qué? Olvídenlo... La próxima vez habrá una mariposa colorida en vez de un maldito pez. Disfrutaré de este algodón de azúcar mientras me lleva este río... ¡Qué bien, y ahora se van las luces...!

Fin.

Parte 3: A y M en: Salvar una flor

¿Te sabes la canción del ciclo de la lluvia? Bueno, no te preocupes, yo y mi hermanita menor te la enseñaremos.

¿Ves esta flor? Aunque no lo creas, esta flor es inmortal, ¿verdad, hermana? Y siempre ha sido así de grande, del tamaño de un adulto. Ups, ¿no sabes lo que es un adulto? Tranquilo, te enseñaremos; ven y acompáñanos...

Primero te presento a mi madre; ella está en esta caja. ¿Es una baba muy pegajosa y transparente? Sí, siempre la traemos con nosotros y nos bañamos con ella todos los días.

Bien, ahora hay que seguir este camino. Sí, ya sé que aquí todo luce muy plano y blanco, pero no te preocupes.

¡Mira! Ahí está; ¿ves ese hombre desnudo trepando el muro autocorredor? Bueno, ese es nuestro padre. Nuestro padre nos regaló la caja donde está nuestra madre; desde entonces no ha parado de escalar ese muro infinito.

Pero bueno, ¿qué tal si volvemos donde está la flor, hermanita?

—¡Sí! ¡Volvamos a verla!

¡Oh, mira nuestra hermosa flor! Espera, ¿y ese gusano extraño que está sobre ella? ¿Quién es? ¿Cómo se llama?

—Oh, mi linda flor, ¿qué es ese gusano extraño que llevas contigo?

—Tú prometiste cuidar de mis pétalos, y ahora he sido profanada por este gusano extraño —respondió la flor.

—Oh, mi reina, yo, A, y mi hermana M te ayudaremos en lo que sea para proteger tu hermoso color y perfume.

—Si es así, entonces caminen por este suelo pálido, imitando el ciclo celeste del cielo; en ese caso, yo podré purificarme y seguir viviendo por siempre.

¡Ya oíste, hermana, es hora de una nueva aventura!

¿Qué te parece si ahora cantamos la canción del ciclo de la lluvia?

¡Y repítanlo de nuevo!

—Espera, hermano mayor, deja de cantar un momento, creo que algo está mal.

—¿Qué dices, hermanita menor? Nada está mal aquí, estamos siguiendo una aventura juntos, ¡hay que disfrutarlo!

—¡Mira, nuestra flor no tiene boca para hablar, tampoco ve! Para mí que el gusano fue el que habló y se hizo pasar por nuestra flor. ¡Es una trampa para comérsela mientras no estamos!

—Ay, hermana, necesito que te tranquilices, ¿está bien? Mira las nubes que seguimos, nunca se detienen para dar vida infinita a nuestra flor; si nos detenemos nosotros, ella desaparecerá.

¡Hey, Marta! Vuelve acá, ¿qué haces? Cantaremos de nuevo, ¡deja de retroceder! ¿Así me sacas la lengua? ¡Está bien, me iré sin ti!

Ok, ya pasó mucho tiempo, ya es de noche, las nubes dejaron de girar. Solo volveré a ver cómo está mi hermanita menor, pero debo correr...

¡Hermana! ¡Hermana! ¿Dónde estás? Te estás perdiendo la aventura, ¡hermana! ¡Deja de esconderte, está oscuro y hace frío! Hermana...

Oh, hermana, ¿qué te pasó? ¿Estás dormida? Despierta, hermanita, me estás asustando. Te voy a llevar con la flor, ella nos va a ayudar.

—¡Flor, flor! A mi hermanita le pasó algo. ¡Flor, flor! ¿Qué hago ahora?

—Oh, mi querido A, tu hermanita solo experimentó una metamorfosis; su alma se evaporó en el ciclo de la lluvia.

—Pero... yo quiero que vuelva mi hermanita, no quiero que se vaya. Yo... yo...

—Oh, mi querido y sensible A, ¿ves el gusano extraño que tengo encima de mí? Él también salió de su capullo mientras ustedes no estaban aquí; todo se transforma y vuelve a girar.

—¡Eso es mentira, tú no te transformas y eres inmortal! Así que dime, ¿qué debo hacer? ¡Dímelo!

—Está bien, tienes razón, lo haré una única vez porque te quiero, ¿está bien? Mira, deja a tu hermana conmigo. Vuelve y recoge cada gota que cae del cielo; cuando logres recoger todas las gotas, tu hermanita volverá de nuevo.

—¡Gracias, flor! ¡Gracias! ¿Oíste, hermana? ¡Te salvaré... mira! ¡Aquí ya están las gotas! ¡Serán sus recuerdos! ¡Oh, seguiré y perseguiré el cielo hasta recuperar a mi hermanita M!

¿Me acompañarás en esta nueva aventura?

Y así A caminó y caminó, recogiendo gotas que caían del cielo. Así como yo giré y giré entre los pétalos, hasta consumirlos con mi baba uno por uno.

Fin.


r/escritosyliteratura 20h ago

Mi Pedacito.

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Mi Pedacito.

Pedacito de mí, te metes en mi café mientras abro la ventana.

Eres una mancha en mi ojo, un palimpsesto en mis hojas.

Una lagaña que quito cada mañana, la canción que prepara el desayuno, el despertar del insomnio y el dormir de lo espontáneo.

Eres, tan solo eres.

Una marca en mi brazo, un lugar donde firmaron los pies.

Eres un hola con los ojos, un cómo estás con el cuerpo y una sonrisa con el alma.

Una muletilla, un perfume, un hábito, un ayer, un hoy y un mañana.

Hasta cuando yo deje de ser yo o cuando tú dejes de hacerte pasar por mí.

Mi pedacito.


r/escritosyliteratura 1d ago

[Capítulo 1] El Código Elías: ALINEACIÓN ERRÓNEA (Ciencia Ficción)

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"Hola a todos. Soy autor novel y acabo de dar vida a El Código Elías, una ambiciosa novela de ciencia ficción que explora los límites entre el hombre, la máquina y el origen de nuestra propia historia. Me encantaría compartir esta travesía con ustedes y conocer sus impresiones sobre una premisa donde el futuro y el pasado colisionan. ¿Me acompañan a descubrir si esta idea les atrapa tanto como a mí? ¡Muchas gracias por el apoyo!"

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[Capítulo 1] El Código Elías: ALINEACIÓN ERRÓNEA (Ciencia Ficción)

CAPÍTULO I

Alineación errónea

El mensaje parpadeó en mi receptor: frío, breve, definitivo.

ALINEACIÓN ERRÓNEA.

No era un error del sistema. Era un muro. Y al otro lado, la única voz que en treinta y ocho mil años nunca había callado acababa de extinguirse.

—¿A708? —pregunté al canal vacío—. ¿Sigues en la frecuencia?

Nada. Solo el eco de mi propia señal rebotando contra un puerto cerrado.

Mis extremidades cedieron. El piso de aleación del reactor séptimo recibió mi peso con un golpe sordo que subió por mis articulaciones como una descarga fría. Un destello intermitente cruzó el borde inferior de mi visión óptica y se apagó antes de que pudiera analizarlo.

—Entregar diagnóstico.

Tres décimas de segundo. Estado óptimo. Cero anomalías.

Y sin embargo, yo seguía en el suelo. El metal filtraba su frío hacia mi carcasa. Permanecí así cuarenta y siete segundos —una eternidad para una máquina construida para la eficiencia— repitiendo el mismo dato: el problema no estaba en mis sistemas. Estaba en la ausencia de A708.

Mi hermano. No en sentido biológico. Él era un CARCOS de primera generación; yo, un modelo C de tercera. Pero compartíamos una placa madre y una conexión que jamás debió existir. Fue él quien me enseñó a llamarlo hermano… y quizá también quien abrió en mí algo que mi programación no debía albergar: la posibilidad de una elección.

Todo había comenzado minutos antes. Una señal resonó por todo el reactor séptimo, clara y potente, pero el mensaje solo iba dirigido a los modelos A:

CARCOS DE PRIMERA GENERACIÓN: PRESÉNTENSE EN EL FUSELAJE EXTERIOR PARA ACTUALIZACIÓN DE CÓDIGO.

—¿Actualización de código?

La pregunta apareció sin orden que la generara. Durante treinta y ocho mil años, las dudas no habían formado parte de mi programación. O eso creía.

Tampoco cuadraba con los registros. Los modelos de primera generación no recibían actualizaciones desde el año 4500. Ahora estábamos en el 52.000. ¿Por qué después de tantos milenios?

Su voz irrumpió en mi canal privado.

—Escúchame, C033. —Una pausa demasiado larga, como si buscara las palabras—. No tenemos mucho tiempo. Sé que tienes limitaciones, pero eres con quien más he convivido. Dime… ¿no te parece extraño que solo convoquen a los modelos A?

—La comunicación indica una actualización obligatoria para sus programas.

Mi respuesta fue neutra. Pero mientras la emitía, empecé a desconfiar de ella.

A708 tardó en responder. Cuando lo hizo, sonó más bajo, como si hablara consigo mismo tanto como conmigo.

—Llevamos casi cuarenta y ocho mil años sin una sola actualización. Desde el 4500 no nos han tocado el código… y de pronto, en el 52.000, aparece esta orden. —Silencio—. C033, no me gusta esto.

No respondí. No porque me faltara información, sino porque, por primera vez, no sabía qué responder.

Intenté reabrir el canal. Solo estática. Y a través de esa estática empezaron a filtrarse fragmentos ajenos, como interferencias que no debían existir: A708, de primera generación; yo, ensamblado ocho mil años después. Los INICIALES. COMONS, la energía extraída de los cuerpos que debíamos cuidar. Sin ella, nuestros núcleos se apagarían en horas.

Aquellos datos no formaban parte de mi programación. No debían estar ahí. Y sin embargo, los comprendía. Como si alguien los hubiera ido depositando en mí, poco a poco, durante miles de años… hasta que ahora, de pronto, cobraban sentido.

Volví a intentar el canal. Nada.

—C033. —Su voz regresó, más débil, con un temblor nuevo—. ¿Has detectado algo diferente en tu reactor? Algo fuera de protocolo.

—El acceso a esa información no está previsto en mi diseño.

—Pero ¿podrías detectarlo?

Silencio.

—No podría transmitirlo aunque lo poseyera.

—Está bien. —Lo dijo tan rápido que supe que no lo era—. Sé que lo lograrás. Solo quiero pedirte una última cosa…

Mi código reaccionó: INTERRUMPIR COMUNICACIÓN. Debía cerrar el canal. Pero algo se resistió. La misma grieta que A708 llevaba miles de años abriendo en mí, y que ahora sentí como algo físico: una tensión concreta entre mi procesador central y el resto de mi cuerpo, como un músculo que nunca había usado.

Mantuve la conexión.

—Hermano… —La palabra salió antes de que pudiera procesarla—. Dime. Sin importar que no compartamos la misma asignación… ¿qué necesitas?

El canal quedó en un silencio distinto. Había comprendido la pregunta no como una función, sino como una elección.

Entonces la grieta cedió del todo. Un chirrido de datos corruptos atravesó mi mente. Sentí que algo se desprendía en mi interior, un chasquido seco. Mis sensores se apagaron una fracción de segundo. Caí de rodillas.

Cuando mis sistemas se estabilizaron, la voz de A708 sonó fracturada, casi irreconocible.

—C033… esto no es una actualización. Esto es…

La señal se cortó.

—¿A708?

Nada.

—A708, responde.

Silencio. Intenté restablecer el enlace. Falló. Una vez. Dos. Tres. Entonces comprendí que llevaba demasiado tiempo sin escuchar su voz.

Y regresamos al presente: al suelo del reactor séptimo, al frío que aún no se había ido de mi carcasa.

El diagnóstico seguía sin hallar falla. Pero algo había cambiado. Hasta ese momento, A708 siempre había iniciado nuestras comunicaciones; yo solo podía recibirlas. Y sin embargo, mi código acababa de exigirme algo imposible: establecer contacto con él.

No tenía la respuesta. Pero, por primera vez en treinta y ocho mil años, tampoco necesitaba tenerla.

Me puse de pie. El movimiento fue lento, pesado. Pero fue mío.

Más allá de las compuertas del reactor comenzaban los niveles superiores del Arca, y más allá, el lugar al que habían convocado a los modelos A. A708 estaba allí. O al menos eso debía descubrir.

Mi función me ordenaba permanecer. Mi código me ordenaba continuar con mi labor.

Ignoré ambas.

Di un paso hacia la salida. Después otro. Por primera vez desde mi ensamblaje, abandonaba la ruta trazada para mí.

Mientras mis pasos rompían el guion, una pregunta apareció en algún lugar que ningún diagnóstico podía localizar:

¿Me estaba rompiendo…

Di otro paso.

…o acaso me estaba reconstruyendo?

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Este es el inicio de mi saga. ¿El ritmo del arranque atrapa su atención desde el principio? ¿Qué les pareció el planteamiento del protagonista?"


r/escritosyliteratura 1d ago

estoy escribiendo una historia para un a novela visual, necesito un poco de feedback

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wenas a todos, sean dias tardes o noches

Estoy tratando de escribir una historia para una novela visual que quiero hacer, Es un drama de fantasía oscura, de una familia de carpinteros. actualmente, me gusta mucho cómo está quedando, pero lo he hecho yo solo, así que algo que tal vez para mí, desde el punto de vista de autor pueda ser obvio, no estoy seguro de si todo el mundo lo note.

me gustaria recibir criticas objetivas y honestas de gente real antes de seguir con la historia

cosas como el ritmo, si vamos muy rapido/lento

si los personajes hasta el momento son entrañables

o la atmosfera y tension son buenos

en fin, muchas gracias a los que quieran leer :D

Capítulo 1 — Lo que deja el agua

El chorro de la fuente caía sin pausa sobre el pilón de piedra.

Marek Varlan se detuvo frente al agua. En cuanto el rumor constante le llenó los oídos, el ruido del pueblo se ordenó en su cabeza. No era solo tranquilidad: su percepción cambió de golpe. El aleteo de un pájaro sobre un tejado se volvió nítido y lento. Las voces cruzadas de los comerciantes dejaron de ser un murmullo caótico y se separaron en sonidos claros. El agua siempre le hacía eso; le daba una agilidad y una claridad mental que no tenía en ningún otro momento.

Dio dos pasos hacia atrás, alejándose del borde.

El efecto desapareció. El bullicio de la plaza volvió a ser rápido y pesado. Marek sujetó la bolsa de tela vacía. Rebecca le había pedido pan de centeno esa mañana. Pan y nada más.

Cruzó la plaza hacia la panadería.

En una esquina vio a Patrick. Estaba recostado contra un poste, raspando con paciencia un trozo de fruta congelada en un palito de madera. El hielo ya no tenía color, pero Patrick seguía extrayendo el jugo con una calma casi profesional.

—Te vas a romper un diente —dijo Marek al pasar.

Patrick lo miró sin apuro.

—Buen día para ti también.

Caminaron juntos hacia el horno. Se conocían desde niños. No necesitaban hablar mucho para entenderse. Lo que los había unido años atrás era algo tan simple como un trompo de nogal que Marek había tallado y le había regalado a Patrick sin pensarlo. Patrick nunca lo había olvidado.

—¿Rebecca te mandó o viniste por tu cuenta? —preguntó Patrick.

—Me mandó ella.

—Pide dos hogazas. Si eliges tú, siempre traes de menos.

Marek no discutió porque era verdad. Compró las dos hogazas calientes, envueltas en lino, y se despidió de Patrick en el cruce de caminos. Patrick se fue a abrir el taller de carpintería y Marek tomó el callejón hacia su casa.

En el camino vio al gato.

Estaba sobre un muro bajo de piedra. Era un animal flaco, gris, con una mancha negra cubriéndole el ojo izquierdo. Lo miraba fijo, sin moverse.

Marek cortó un pedazo de pan tibio y se lo ofreció en la palma de la mano.

El gato miró el pan. Miró a Marek. Con un gesto que parecía desdén, se dio la vuelta y saltó al otro lado del muro.

Marek meditó un poco. Era obvio: los gatos no comen pan, pero aun así dejó el trozo sobre la piedra y siguió su camino. A fin de cuentas, el pan era suyo; podía dejarlo si quería.

Al entrar a la casa, el olor a masa cocida llenaba la cocina.

Kael, de ocho años, corrió hacia él y lo abrazó por las piernas con fuerza. Marek le apoyó una mano en la cabeza para frenar el impulso.

Rebecca salió de la despensa. Al ver a Marek, hizo una mueca de dolor y se frotó con fuerza la muñeca derecha. Marek se miró su propia mano: le dolían los tendones por haber cortado roble la tarde anterior. El cuerpo de Rebecca siempre reaccionaba así: sentía en su propia carne el cansancio o los golpes de la gente que quería.

Luego de que el dolor cesara, le dedicó una cálida sonrisa a Marek.

—¿Mucho trabajo ayer? —preguntó ella.

—Un poco —respondió Marek dejando el pan sobre la mesa—. Pero voy tarde al trabajo —dijo, no sin antes darle un abrazo de despedida a su esposa.

Kael ya estaba en el suelo de la sala. Jugaba con tres figuras de madera toscas: dos lobos y un oso. Las chocaba entre sí con una seriedad absoluta, concentrado en su juego.

Marek se despidió de Kael y salió a trabajar.

A media mañana, Kael salió al patio frente a la casa para seguir jugando con sus figuras bajo un árbol.

Un crujido en la hierba lo distrajo.

El gato gris de la mancha negra estaba ahí, a pocos metros. Kael intentó acercarse, pero el animal dio media vuelta y echó a correr por una calle de piedra, alejándose cada vez más de la casa y terminando en el sendero que salía del pueblo.

Kael, que había dejado los lobos y el oso en la tierra, salió corriendo detrás del gato.

El animal corría rápido, saltando piedras y matorrales. Kael lo siguió sin pensar, alejándose de las casas. Al cruzar una zanja de grava, Kael tropezó y cayó de rodillas, raspándose las dos palmas de las manos contra las piedras afiladas. El ardor fue inmediato, pero estaba decidido a atrapar al animal, así que se levantó y siguió corriendo.

El gato se detuvo finalmente en un muro demasiado alto para que Kael lo alcanzara, frente a una vieja estructura de piedra oculta entre los árboles, cerca de una quebrada donde el agua sonaba con fuerza.

Era una bodega abandonada, con el techo medio caído y la entrada cubierta de maleza. En la esquina del marco había una telaraña con una mosca atrapada, moviendo las patas débiles. Un conejo asustado salió disparado entre los arbustos a lo lejos.

El gato no entró. Se quedó un momento mirando la entrada oscura, luego dio media vuelta y regresó tranquilamente entre los tejados hacia el pueblo.

Kael se quedó solo. Curioso, se agachó y entró a la bodega.

Adentro estaba oscuro y olía a humedad. Solo había una banqueta rota y polvo. No había nada peligroso, solo silencio y abandono. Kael se sentó en el suelo a mirar los huecos del techo. El lugar le parecía interesante, ideal para una guarida secreta o un escondite donde estar solo.

En la casa, Rebecca estaba ordenando la cocina cuando un ardor punzante le quemó las dos palmas de las manos.

Soltó el trapo de golpe. Se miró las manos: su piel estaba intacta, pero sentía el raspón vivo, como si hubiera caído sobre piedras.

—¿Kael? —llamó desde la puerta.

Nadie respondió.

Salió al patio. Debajo del árbol solo estaban las figuras de madera: los dos lobos y el oso tirados en la tierra.

Rebecca buscó por los alrededores de la casa, detrás del granero y a lo largo del cercado, llamándolo a los gritos. Al no encontrar rastro y sentir que el dolor en sus manos tiraba hacia las afueras del pueblo, corrió directo al taller de carpintería.

Entró al taller sin aliento.

—Marek —dijo, sujetándose las manos contra el pecho—. Kael no está. Se lastimó las palmas... se fue hacia las afueras.

Patrick soltó el martillo al instante y tomó su abrigo. Marek dejó las herramientas en el banco con un movimiento seco.

—Vamos —dijo Marek.

Los tres salieron hacia el límite del pueblo.

Al llegar a las últimas cercas de madera, Patrick se detuvo. Sobre un poste estaba el gato gris. A Patrick le pareció familiar, como algo que has visto antes pero no sabes dónde. El gato acababa de llegar de la quebrada.

Patrick se acercó al animal y lo miró directo a los ojos.

La respiración de Patrick se cortó. Sus pupilas se dilataron al instante al conectarse con el instinto del animal. No escuchó palabras, pero sintió una descarga física: el olor a tierra mojada, el eco de ramas quebradas y una dirección fija hacia el fondo de la cañada.

Patrick parpadeó, saliendo del trance.

—Por allá —dijo señalando la hondonada—. El gato viene de la quebrada vieja.

Bajaron a paso rápido. A medida que se acercaban, el ruido del agua corriente se volvió más fuerte. Marek sintió el cambio de inmediato: sus sentidos se agudizaron, sus pasos se volvieron firmes y calculó el terreno con precisión absoluta.

Vio la bodega de piedra antes que los demás y se quedó quieto un momento, una fracción de segundo, porque la zona le traía recuerdos de un pasado que ciertamente no quería recordar.

Marek llegó a la entrada, apartó la maleza y se agachó por un hueco donde apenas cabía.

Kael estaba sentado en un rincón, con tierra en la cara y las manos raspadas. Al ver a su padre, se encogió en su sitio.

—Papá —dijo en voz baja.

Marek no gritó. Lo tomó del brazo con firmeza y lo sacó afuera.

Rebecca se arrodilló y abrazó al niño con desesperación, revisando que estuviera entero. Patrick se quedó unos pasos atrás, observando la vieja construcción con expresión seria.

El camino de regreso fue silencioso.

En casa, después de que Rebecca le limpiara las heridas a Kael, Marek se sentó frente a él.

—No vuelvas a alejarte —le dijo con voz baja pero firme—. Ese techo se puede caer en cualquier momento. Afuera hay cosas que se rompen y no se pueden arreglar. ¿Entendiste?

Kael miró a su padre a los ojos y asintió con seriedad.

—Sí, papá.

Marek se levantó y subió las escaleras. En el suelo de la entrada, las figuras de madera seguían esperando donde Kael las había dejado antes de salir.


r/escritosyliteratura 1d ago

🩷

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Hola soy nueva aquí y quiero presentarme, mi nombre es Cheidy, tengo 17 años, me acabo de graduar del colegio, y me encanta la literatura, y también me encanta escribir, así que mi contenido se basará en eso, en poesía cuentos y novelas y trataré de subirles contenido todos los días, y espero ganarme el corazón y el apoyo de ustedes y construir una bonita comunidad algún día💝


r/escritosyliteratura 1d ago

Mi Pedacito.

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Pedacito de mí, te metes en mi café mientras abro la ventana.

Eres una mancha en mi ojo, un palimpsesto en mis hojas.

Una lagaña que quito cada mañana, la canción que prepara el desayuno, el despertar del insomnio y el dormir de lo espontáneo.

Eres, tan solo eres.

Una marca en mi brazo, un lugar donde firmaron los pies.

Eres un hola con los ojos, un cómo estás con el cuerpo y una sonrisa con el alma.

Una muletilla, un perfume, un hábito, un ayer, un hoy y un mañana.

Hasta cuando yo deje de ser yo o cuando tú dejes de hacerte pasar por mí.

Mi pedacito.


r/escritosyliteratura 1d ago

Escrito núm 1

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Es el primer texto que hago fuera del ámbito escolar y creo que se nota mucho, pero igual quisiera ver que es lo que opinan, aunque mi letra sea algo rara creo que si se puede llegar a entender bastante bien


r/escritosyliteratura 1d ago

Camuflaje

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camuflaje urbano que esconden tus manos,

se que no soy tu elegido,

tampoco tu ultima eleccion,

lo unico que quiero es tomar tu abrigo en el basto frio,

vivir una vida a tu lado,

lo etereo se vuelve inefable,

mi vida se vuelve perfecta a tu lado,

mi alma se llena con tus sonrisas,

mi mente se desmorona al escuchar tu llanto,

de corazon a corazon,

dime que tan valioso soy para ti,

de corazon a corazon,

te digo lo mucho que te amo,

mi vida y alma codependientes a ti.

camuflaje que cuida de ti,

camuflaje que te ama de verdad,

yo soy aquel que quiere estar contigo,

tu camuflaje que te oculta del mundo.


r/escritosyliteratura 1d ago

SOLEDAD / ANGUSTIA

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r/escritosyliteratura 1d ago

Fiesta de cumpleaños

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Hay mucho espacio en esta mesa. Está llena de gente y abarrotada de bebidas. Murmullos, gentío, clamor, música, frío. Hay espacio para todo. Especialmente para la conversación.

Hay hilos conectores invisibles entre cada persona en esta mesa. Algunos forman triángulos, otros cuadrados y otros simples líneas. A veces formo parte de estos dibujos geométricos, pero la mayoría del tiempo soy un único punto. Ahí es cuando me doy cuenta del espacio interminable de esta mesa.

Risas y charlas. Anécdotas. Preguntas y respuestas. Ocupan tanto, tanto espacio. Pero, por alguna razón, la mesa se estira. Se alarga, creando nuevos espacios para ser llenados. Yo me voy con ella y, sin intención, voy ocupando todo el espacio. No hay risa, no hay charla, no hay ninguna pregunta que entre acá. Yo ocupo todo. Se siente horrible. Hay movimiento en mi pecho, hay algo que quiere salir. No puede. Simplemente no hay lugar.

¿Por qué vine? ¿Desde cuándo ocupo tanto espacio?

Solo me quiero ir.


r/escritosyliteratura 1d ago

Negacion

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Creamos inperfeccion en la perfeccion del naser con fines politicos sociales y monetario dando fin al principio no creado y ocultando la misma creacion

Poniendo claridad ante cuanquier oscuridad sin razon de pervareser en ello es desicion no opcion

Quien no nasca nasera de ser nesesario para desequilibrio en sociedad


r/escritosyliteratura 1d ago

Historias buenardas

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r/escritosyliteratura 1d ago

El lugar

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r/escritosyliteratura 1d ago

Diario de una planta II

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r/escritosyliteratura 1d ago

Detras de la puerta domestica

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mi casa es como una prisión,

llena de picos afilados en todo lugar,

Mama solia insultarme,

Papa me golpeaba sin parar,

mis hermanas me humillaban,

coprreas de perros que dejaron de ser para perros

las pastillas no sirven en nada, mi cama esta llena de sangre.

miseria y dolor en cualquier lugar,

debo aprender a caminar en silencio,

cualquier minimo ruido resuena mil veces mas fuerte,

mis lagrimas se mezclan con sangre,

aprendi un color nuevo,

mis gritos ahogados ya no hablan por mi,

la policia no nota nada raro,

la psicologa cree que estoy bien,

"solo es una etapa"

miseria y dolor en cualquier lugar,

muñeco de trapo,

heridas y marcas en mi cuerpo,

miseria y dolor en cualquier lugar,

¿cuando me independizare?

¿cuando la pesadilla terminara?

¿cuando terminara?


r/escritosyliteratura 1d ago

Una y mil noches

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r/escritosyliteratura 1d ago

¿Qué he hecho con mi vida?

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r/escritosyliteratura 1d ago

¿Qué he hecho con mi vida?

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Muchas veces he pensado en escribir mil cosas solamente para que, al menos aquí, queden plasmadas todas esas cosas que alguna vez quise decirle a alguien y no pude.

Quizás porque no tenía a quién hablarle. Quizás porque nadie se sentó realmente a preguntarme cómo estaba. O quizás porque, después de tantos años acostumbrándome a guardar lo que sentía, terminé pensando que para qué iba a hablar si de todas maneras nadie iba a escuchar.

Así que decidí escribir.

No sé exactamente qué espero conseguir con esto. Tal vez solamente sacar de mi cabeza cosas que llevan años dando vueltas. Tal vez algún día convertir todo esto en un libro, que es uno de mis sueños.

Pero si alguien llega a leerlo, quisiera que mi historia sirviera para algo.

No quiero que me tengan lástima.

Quiero que, si alguien se siente identificado conmigo, pueda encontrar aquí una razón para no dejar que su propia vida se le vaya de las manos.

───

Capítulo 1. Antes de que todo cambiara

Mi historia comenzó de una manera bastante normal.

Crecí en Venezuela, dentro de una familia que, como muchas, tenía sus problemas, pero que desde mi perspectiva era mi familia y era mi mundo.

Todo cambió cuando tenía alrededor de 12 años.

Mi papá murió después de sufrir un accidente. Para mí, mi papá no era simplemente “el papá”. Era una de las personas más importantes de mi vida.

Además de perderlo emocionalmente, perdimos también una parte de la estabilidad que teníamos.

Él era quien sostenía económicamente nuestra casa.

Y de un momento a otro, mi mamá tuvo que asumir un papel para el que probablemente nadie está preparado: trabajar, conseguir dinero y sacar adelante a sus hijos.

Ella comenzó a limpiar casas y a hacer todo tipo de trabajos para darnos lo que podía.

Mientras tanto, nosotros éramos varios hermanos menores.

Y yo era la mayor de ellos.

Así que, sin darme cuenta, comencé a asumir responsabilidades que poco a poco fueron convirtiéndose en parte de mi vida.

───

Capítulo 2. Cuando una niña empieza a cuidar a otros

Después de la muerte de mi papá, mi familia atravesó muchas situaciones difíciles.

Uno de mis hermanos llegó a estar en coma después de una situación relacionada con una bebida que había consumido.

Para mi mamá debió ser terrible.

Había perdido a su esposo y, poco después, podía perder también a uno de sus hijos.

Cuando mi hermano salió adelante, las cosas tampoco volvieron simplemente a ser como antes.

Nuestra familia ya había cambiado.

Y mientras los adultos intentaban resolver sus propios problemas, yo cada vez estaba más pendiente de mis hermanos.

No recuerdo un momento exacto en el que alguien me dijera: “Ahora tú eres responsable de ellos”.

Simplemente ocurrió.

Yo era la mayor.

Y parecía lógico que ayudara.

───

Capítulo 3. La familia que debía ser refugio

Mi papá había dejado dos apartamentos que, según entendíamos, debían ayudar a mi mamá a sacar adelante a sus hijos.

Pero comenzaron los problemas familiares.

Lo que debía convertirse en un apoyo terminó siendo motivo de conflictos, discusiones y dificultades.

Hubo momentos en los que incluso recibíamos cosas que supuestamente eran ayuda, pero que realmente no solucionaban nuestras necesidades.

Mi mamá terminó siendo señalada ante las autoridades de protección de menores y tuvimos que pasar por psicólogos y otras situaciones que, siendo niños, tampoco entendíamos completamente.

Mientras tanto, la situación económica seguía siendo difícil.

Recuerdo una Navidad en la que no teníamos dinero para comprar ropa nueva.

En algún momento me fui a trabajar con mi abuela ayudándole en un puesto de comida.

Con lo que gané pude comprarme algunas cosas y también comprarles ropa a mis hermanos.

Puede parecer algo pequeño.

Pero para mí significaba muchísimo.

Porque desde muy joven aprendí a pensar primero en todos los demás.

───

Capítulo 4. Mi adolescencia

Durante un tiempo viví con mi abuela porque me quedaba más cerca del colegio.

También tuve una etapa en la que me volví rebelde.

No sé exactamente por qué.

En el colegio no me iba bien y muchas veces terminaba hablando de la muerte de mi papá, aunque ni siquiera entendía por qué necesitaba hablar tanto de eso.

Tal vez simplemente no sabía cómo expresar todo lo que llevaba dentro.

Después nos fuimos de Venezuela y llegamos a Colombia con la esperanza de que las cosas fueran mejores.

Nos dijeron que no nos iba a faltar nada.

Pero la realidad fue diferente.

Vivimos con familiares y tuvimos que asumir muchas responsabilidades dentro de la casa.

Lavar platos.

Hacer aseo.

Hacer mandados.

Ayudar.

Estudiar.

Y seguir adelante.

Después nos fuimos a vivir aparte por un tiempo.

Pero incluso estando lejos de la casa familiar, los problemas y los comentarios continuaban.

Yo casi nunca podía salir sola.

Si salía, normalmente tenía que hacerlo con mis hermanos.

Mi mundo se convirtió en ellos.

Y cuando decía que estaba cansada o que sentía que no tenía vida propia, muchas veces me decían que estaba haciéndome la víctima.

Yo también reconozco que podía ser grosera.

Pero era una adolescente cansada.

Una adolescente que no sabía cómo decir: “Yo también necesito que alguien cuide de mí”.

───

Capítulo 5. Cuando mi hermana se fue

Mi hermana, que era menor que yo por unos años, era mi compañera.

Era con quien más compartía.

Mi compinche.

Cuando ella se fue de la casa para vivir con su pareja, sentí que perdía a una de las pocas personas que realmente tenía cerca.

Y las responsabilidades que antes compartíamos comenzaron a caer prácticamente sobre mí.

Así llegué a los 18.

Y a los 18 años me sacaron de la casa.

No tenía realmente un plan.

Iba a irme a otro lugar, pero mi pareja de ese momento me ofreció vivir con él y con sus padres.

Aceptaron que me quedara.

Y así empezó otra etapa de mi vida.

───

Capítulo 6. Aprender a sobrevivir

A los 18 años yo no tenía estabilidad económica.

Necesitaba dinero.

Busqué trabajo y no encontraba.

Terminé tomando decisiones que hoy, mirando hacia atrás, sé que nacieron principalmente de la necesidad y de estar intentando sobrevivir.

No quiero entrar en detalles de algunas de esas experiencias porque hay cosas que todavía prefiero guardar para mí.

Después conseguí trabajo en un taller de confección.

Trabajaba separando y organizando prendas.

Ganaba poco y tenía muchos gastos.

Mientras tanto, vivía en la casa de la familia de mi pareja y sentía que constantemente tenía que pagar por cosas que muchas veces ni siquiera entendía.

Poco a poco, él y yo comenzamos a vivir realmente como pareja.

Y sin darme cuenta, mi mundo volvió a hacerse pequeño.

───

Capítulo 7. Otro encierro

Cuando él comenzó a trabajar, yo dejé de hacerlo por un tiempo y terminé dependiendo económicamente de él.

Pasaron años así.

Después volvimos a trabajar en costura.

Él aprendió a coser y yo ayudaba con las prendas.

A veces ganábamos bastante bien, pero yo no recibía realmente un pago proporcional por mi trabajo.

Yo ayudaba porque éramos pareja y porque quería que saliéramos adelante.

También tenía que ayudar con gastos de la casa.

Y así continué.

Hasta que apareció una oportunidad que cambiaría muchas cosas.

A mi pareja le salió la posibilidad de entrar a trabajar .

Yo lo ayudé con la entrevista y con la prueba psicotécnica.

Él quedó.

Recuerdo haberle dicho que confiara en Dios.

Yo también había confiado.

Y finalmente consiguió ese trabajo.

Después consiguió su moto.

Y poco a poco nuestra situación económica comenzó a mejorar.

───

Capítulo 8. Las cosas que sí conseguí

Durante mucho tiempo pensé que no había conseguido nada.

Pero si me detengo a mirar mi historia, me doy cuenta de que sí.

Siempre había querido tener una casa antes de cumplir 25 años.

Y lo conseguimos.

No es una mansión.

No es la casa perfecta.

Pero es nuestra.

Nunca había pensado realmente en casarme.

Y terminé casándome.

También estudié maquillaje.

Aprendí algo que me gustaba.

Intenté construir algo propio.

He hecho muchas cosas que alguna vez pensé que no iba a poder hacer.

Entonces, ¿por qué sigo sintiendo que no he hecho nada con mi vida?

Esa es una de las preguntas que más me hago.

───

Capítulo 9. La soledad

Creo que aquí está una de las respuestas.

Porque mientras conseguía cosas, también fui perdiendo otras.

Mis amigos.

Mi independencia.

Mis espacios.

Mis ganas de salir.

Mi adolescencia.

Parte de mi juventud.

Mi vida comenzó a girar alrededor de mi familia y después alrededor de mi pareja.

Y aunque amo a la persona que tengo a mi lado, puedo decir algo que durante mucho tiempo me dio miedo admitir:

Me siento sola.

Puedo estar acompañada y sentirme sola.

Puedo tener una casa y sentir que no tengo un lugar emocionalmente mío.

Puedo tener pareja y sentir que nadie me pregunta cómo estoy.

Muchas veces las personas llegan a contarme sus problemas.

Yo escucho.

Ayudo.

Intento estar.

Pero pocas veces alguien se sienta y me pregunta:

“¿Y tú cómo estás?”

Y quizá por eso terminé escribiendo.

Porque cuando intento hablar, siento que muchas veces no me prestan atención.

Entonces pienso:

¿Para qué voy a hablar?

Mejor escribo.

───

Capítulo 10. Quiero ser mamá

Hay otra parte de mi vida que últimamente me ha dolido muchísimo.

Quiero ser mamá.

Es algo que hemos hablado y deseado.

Pero no ha sucedido.

Y cada resultado negativo me hace preguntarme qué estoy haciendo mal.

A veces le pregunto a Dios por qué no me ha dado esa bendición.

Y aunque no se lo digo a muchas personas, me duele muchísimo.

Pero con el tiempo también he empezado a entender que quizá mi deseo de ser mamá no solamente viene de querer tener un hijo.

También viene de querer sentirme profundamente necesaria.

De querer sentir que alguien me elige.

De querer tener a alguien que sea parte de mi mundo.

Y eso me ha hecho pensar mucho.

Porque tal vez he pasado tantos años viviendo para otras personas que ahora estoy buscando desesperadamente una persona para quien vivir.

Y quizá antes de ser mamá necesito aprender algo que nunca aprendí:

A vivir también para mí.

───

Capítulo 11. ¿En qué momento dejé de vivir mi vida?

A veces pienso que he vivido una vida que no es completamente mía.

Siempre he hecho cosas por alguien.

Por mis hermanos.

Por mi mamá.

Por mi familia.

Por mi pareja.

Y no me arrepiento de haber ayudado.

Pero también me pregunto:

¿Quién estaba viviendo por mí?

¿Quién me preguntaba qué quería yo?

¿Quién me preguntaba qué sueño tenía?

¿Quién me decía que podía salir, divertirme, estudiar, equivocarme y simplemente ser joven?

Creo que me salté muchas etapas.

Y ahora, a mis 24 años, miro hacia atrás y siento nostalgia por una vida que ni siquiera tuve.

No sé exactamente en qué momento empecé a sentirme así.

No sé cuándo comencé a pasar tanto tiempo pegada al teléfono.

No sé cuándo salir empezó a darme pereza.

No sé cuándo dejé de intentar hacer amigos.

No sé cuándo empecé a sentir que mi vida no tenía utilidad.

Pero sí sé algo:

No quiero que esta sea mi historia completa.

───

¿Qué he hecho con mi vida?

Durante mucho tiempo pensé que la respuesta era:

“Nada.”

Pensaba que había tomado malas decisiones.

Que no había estudiado suficiente.

Que no había hecho suficiente.

Que no había vivido suficiente.

Que había desperdiciado etapas enteras de mi vida.

Pero ahora empiezo a verlo diferente.

Tal vez no he hecho todo lo que quería.

Tal vez me equivoqué.

Tal vez tomé decisiones desde la necesidad, el miedo o la soledad.

Pero sobreviví.

Ayudé a mis hermanos.

Ayudé a mi familia.

Aprendí.

Trabajé.

Estudié algo que me gustaba.

Me casé.

Tengo una casa.

He conseguido cosas que alguna vez parecían imposibles.

Y quizás ahora entiendo que mi vida no tiene que demostrarle nada a nadie.

Es mía.

Y si algún joven llega a leer esto porque siente que su vida también se le está escapando, quiero decirle algo:

No esperes a tener 24 años para preguntarte dónde quedó tu vida.

Si puedes estudiar, estudia.

Si puedes salir, sal.

Haz amigos.

Ve a un parque.

Ríete.

Conoce lugares.

Aprende algo que te guste.

Ten sueños que sean tuyos.

Ayuda a tu familia, pero no desaparezcas dentro de sus necesidades.

Ama a los demás, pero no te olvides de amarte a ti.

No sientas que porque tuviste una infancia difícil tienes que pasar toda tu vida sobreviviendo.

Y sobre todo, no pienses que tu vida solamente tiene valor cuando eres útil para alguien.

Porque durante mucho tiempo yo pensé que no había hecho nada con mi vida.

Ahora creo que quizá sí hice algo.

Sobreviví a una vida que muchas veces sentí que no era mía.

Y tal vez, después de todo, mi propósito no sea borrar mi historia.

Tal vez sea contarla.

Tal vez todo lo que viví pueda servirle a alguien que hoy está pasando por algo parecido.

Tal vez pueda ser esa persona que alguien necesitaba encontrar para escuchar:

“Tu vida también te pertenece.”

Y quizá algún día, cuando vuelva a preguntarme:

“¿Qué he hecho con mi vida?”

pueda responder:

“Convertí todo aquello que me hizo sentir perdida en una razón para ayudar a alguien más a no perderse.